El motor sin escobillas es lo que distingue a este compresor de los sopladores de gama de entrada: al alcanzar más de 110.000 revoluciones por minuto, genera suficiente presión de aire para eliminar no solo el cabello suelto, sino también los residuos incrustados entre las hojas de tijeras, navajas y máquinas de corte. La presión se mantiene constante durante el uso, a diferencia de los motores con escobillas que tienden a perder rendimiento con el desgaste.
La velocidad regulable permite adaptar el chorro a la tarea: potencia reducida para el cuello del cliente o limpieza de la mesa, potencia elevada para herramientas con residuos acumulados. La alimentación por batería de litio elimina el cable y permite desplazarse libremente entre sillones o para trabajar fuera del salón.