El alisado químico aumenta la porosidad de la fibra capilar, haciéndola más susceptible a la rotura y al encrespamiento. Esta mascarilla actúa en distintas capas del cabello: la queratina hidrolizada penetra en la corteza y rellena las microporosidades, devolviendo la resistencia a la tracción; el aceite de argán sella las cutículas abiertas, contribuyendo al brillo; y el aceite de macadamia suaviza la superficie externa, prolongando el efecto satinado. La fórmula no contiene ingredientes que alteren los puentes disulfuro, por lo que es compatible con el alisado profesional.
Para cabello muy seco, quebradizo o con alisado antiguo, la aplicación durante 20 minutos con una toalla caliente intensifica la penetración de los activos y profundiza la acción reconstructora.